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¿Te sientes responsable de cubrir las necesidades de tus hijos y culpable de pasar poco tiempo con ellos?… Típico.

En este caso taaannnn común, peeero no todo está perdido mamis. Yo veo una diferencia entre ser responsable y ser culpable que quiero compartirles.

Eres responsable todo el tiempo, de tus hijos menores de edad. De alimentarlos, educarlos, mantenerlos sanos, cuidarlos…

Eres culpable solo cuando tienes intención consciente de causar daño con tu actuación. Y confío en que ese no es tu caso.

La responsabilidad implica capacidad de hacerme cargo de las consecuencias de mis actos.

La culpabilidad, además de tenerla cuando tienes la intención de hacer daño, también es cómo te sientes respecto a lo que has hecho o dejado de hacer.

Muchas veces ese sentimiento proviene de confundir responsabilidad con culpabilidad. Por eso es que este artículo para aclararte los términos, me parece tan importante y que te puede evitar muchos malos momentos.

 

En algunas ocasiones cuando se hace daño sin querer, puede ser que tengas una intención de hacer bien, sin embargo la llevas a cabo de una forma que te da resultados diferentes a los esperados. Quizá por falta de conocimiento o falta de práctica de cómo hacerlo.

Por ejemplo, cuando con todo el cariño inscribes a tu hijo en clases de guitarra porque le quieres dar una enseñanza adicional a la de la escuela, pero a tu hijo no le gusta la guitarra. Tú sin preguntarle, lo inscribes y él te lo reclama porque él quería clases extra pero de Kung Fu, o de piano.

Esto se da por mucha razones, y cada caso es especial, en el que me ocupa en este artículo, se trata de tener la buena intención de cumplir con tu responsabilidad de criar a tus hijos generando ingresos con tu trabajo.

Sin embargo percibes que tienes resultados diferentes a los esperados. Porque ellos parecen disgustados contigo, o tristes, por el poco tiempo que pasas con ellos.

Con estas sugerencias espero puedas acercarte a la forma de hacerlo mejor, con más conocimiento.

1) Ten clara la diferencia entre ser responsable y ser culpable.

Lee de nuevo el texto de arriba y haz tu propia reflexión.

2) Ten claro el propósito de tu trabajo.

Si tu propósito es tener ingresos y desarrollo personal y profesional. Es el caso de que estás trabajando en lo que te gusta. Así cubres varias cosas con una sola acción. Generas ingresos para satisfacer las necesidades familiares y les enseñas con tu ejemplo a dedicarte con pasión a una actividad productiva.

Si tu propósito es ingreso seguro y nada más. Es el caso de que no estás trabajando en lo que te gusta, sin embargo te da ingresos. Pues háblale a tus hijos de tu trabajo honesto y de que mientras buscas o te preparas para trabajar en lo que te gusta, recibes con gratitud esta oportunidad de ingreso que ayuda o es el sustento familiar.

3) Que tus hijos y familia conozcan tu propósito

Esto contribuye a que tus hijos te conozcan y a que les transmitas los valores humanos que están detrás de tus acciones. Los valores son muy importantes en la formación de una persona.

Sabrán, y en su momento entenderán, que trabajas también para ellos. Y que algún día ellos podrían hacer lo mismo por sus hijos.

4) Organiza tu tiempo.

Que incluya tiempo de entretenimiento para ti y para compartir en familia. Si es poco, entonces convierte el tiempo de tus tareas del hogar en tiempo de compartir, haciéndolas con actitud de disfrute y en compañía de tus hijos.

En este enlace https://www.autoestimaparamamas.com/2017/06/06/020-saca-provecho-del-tiempo-de-disfrute-con-tus-hijos/ encontrarás información que te ayudará más acerca de este punto.

5) Ejerce tu autoridad en la familia.

Los límites, reglas y rangos de cumplimiento son un derecho que tienen tus hijos y que nadie mejor que sus padres para mostrárselos y practicarlos.

Ir por una vía iluminada y señalizada es más fácil y menos arriesgado que ir por una oscura y sin señales de tránsito. La iluminación y las señales son las reglas de casa y tus orientaciones.

Nada de ceder autoridad en compensación por el tiempo que no pasas con ellos.

 

Eres responsable de tu felicidad, asegúrate de disfrutarla en armonía con el resto del mundo y le estarás enseñando a tus hijos a hacerlo. ¿Quieres hijos felices? … da el ejemplo.

 

¡Adelante mamá, la vida es cada día!

Mamá feliz, hijos felices

Todo empieza por tí

 

Sobre la autora:

Emil Pacheco Sandrea, Coach Personal, te acompaña en el viaje a tu éxito, al viaje al centro de ti, donde está un baúl con tesoros esperando que les permitas salir.

Si quieres seguir recibiendo herramientas de crecimiento personal, tips que te apoyan en tu cotidianidad, en cómo manejarte en tu familia. Inscríbete en el boletín gratuito, llenando datos muy sencillos, sin riesgo de spam y con privacidad en www.emilpacheco.com

 

Emil Pacheco Sandrea

Coach Personal

www.autoestimaparamamas.com

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