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Como les comenté en el artículo anterior, COMO NUTRIR TU CUERPO EMOCIONAL, somos varios cuerpos en uno, como las muñecas matrioshkas.

Bueno a algunas personas les gusta también la metáfora de que somos como la cebolla, o como la alcachofa, que se van abriendo por capas.

Tenemos un cuerpo mental formado por nuestros pensamientos, uno emocional formado por nuestros sentimientos y emociones, y el cuerpo físico formado por agua y células (sin entrar en más detalles médicos o biológicos).

El caso es que necesitamos alimentarlos para estar conectados y presentes conscientemente con esos tres niveles de nuestra vida.

EL cuerpo físico tiene una alarma buenísima para cuando necesita procurarse alimento, esta es el hambre. Unas comemos más, otras menos, unas más en consonancia con nuestra esencia, otras menos. Pero, comemos a diario, y eso es saludable.

Te invito a que cada vez observes más a tu cuerpo, para detectar cuales alimentos te caen mejor, en que época del año, del día, o del ciclo menstrual te caen mejor o peor, o te provocan más.

De este tema hay mucha tela que cortar, y páginas web especializadas. A Dios gracias por ello. Solo pones comida saludable en el buscador Google o cualquier otro, y aparecen diferentes estilos de comida.

En esta oportunidad escribo sobre como nutrir tus pensamientos. Para seguir con la metáfora de cuerpos que se nutren. Pero también podría decirles, que es cómo elevar el nivel vibracional. Sin presumir de gurú, porque no soy gurú de nadie. Soy mi gurú y tú eres tu gurú.

 

EL CUERPO MENTAL

Eleva la calidad de tus pensamientos a través de lo que ves, escuchas, hueles, sientes y saboreas. Tener sentidos bien abiertos y limpios es invaluable para captar toda la información de nuestro entorno.

Haz STOP y sigue SLOW: Detente y sigue lentamente por un minuto solamente a oír todos los sonidos de la casa, tus hijos, los árboles, el motor de la nevera, etc. esto va entrenando tus receptores de estímulos. Tómate un minuto para concientizar lo que captan tus sentidos mientras comes, o caminas, jugando con tus hijos, cocinando, trabajando o haciendo lo que sea. Descubrirás que puedes captar y ser sensible a cosas que antes no percibías, y esto es importante para tener una actitud que te ayude a sentirte bien, y a agradecer.

Canciones: Oír canciones de ritmos que te gusten y oír lo que nos dicen las canciones, hay de todos los tipos, para cuando quieres celebrar la vida, para cuando quieres enamorarte, para cuando quieres olvidar a alguien, para las madres, para los niños.

Sé selectiva con lo que escuchas, más allá de las canciones infantiles, que seguramente escuchas a diario, o las canciones que se acoplan a la edad de tus hijos. O más allá de las noticias.

Si tienes el hábito de escuchar la radio o de poner música, pues elije conscientemente lo que escuchas, la mente tiende a creerse lo que escuchas cuando estás en modo automático (como lo suelo llamar) o inconsciente.

Así que cuidado con creerte frases que traen las canciones pero pertenecen a otras vidas, otras realidades. Yo personalmente, a veces oigo y canto algunas de despecho o de cualquier tipo porque estoy celebrando con amigos y yo no soy la DJ, por ejemplo, pero en ese mismo momento que las canto, pienso en que estoy interpretando un personaje. Pienso: “esto no es así, la persona que se identifique con esto, está equivocada con respecto a  mis creencias”.

Afirmaciones: Hay una vocecita que vive en nuestra cabeza y nos dice cosas que no necesariamente son verdad. En nuestra infancia oímos lo que todos dicen, en especial nuestros padres, y tomamos todo como cierto, y también hacíamos interpretaciones naturalmente inmaduras acerca de nosotras mismas y de lo que nos pasaba o rodeaba.

Ahora que eres adulta tienes la madurez y la libertad de revisar y decidir que creer y que no, dependiendo de varios factores (tu personalidad, momento de vida, valores, prioridades, intereses, conocimiento, sentimientos, cultura, etc).

Puedes elegir decirte Soy una mujer maravillosa, Soy una mujer capaz de hacer lo que me propongo, Soy una mujer feliz, Soy una mujer saludable, Soy una mujer organizada, Soy una madre atenta.

En vez de decirte, ¿qué pasa si no me va bien hoy?, seguramente me dirán que no, no voy a poder…, tengo miedo mejor no doy ese paso, fulanita tiene mejor cuerpo que yo.

Verás que tu cerebro, que se lo cree todo, empieza a generar ideas que antes no generaba, claramente para ser cónsono con lo que le decías, de que no podías.

Seguramente has visto mujeres caminar muy erguidas y piensas: “Ay que creída es” o “Ay que presumida, se cree una modelo”. Pues sí, eso es. Se cree, y su cerebro le envía órdenes a su cuerpo para que camine erguida.

Conversaciones: Con nosotras mismas y con los demás. Verbalizar nuestras miedos, rabias y nuestras alegrías, hace que concienticemos nuestros pensamientos, y los relativicemos.

O ¿no te ha pasado que con solo empezar a contar un problema a alguien se te viene la solución a la mente¿

Libros: La lectura inspira, estimula reflexiones, estimula creaciones. Lee de aquello que te gusta y te ayuda a crecer.

Meditación: Desde un minuto, ya empiezas a recibir beneficios que quizá no notes al instante, pero que a lo largo del día te hará más intuitiva, más creativa, más acompañada de ti misma, más tú.

Oración: No trato de convencer a nadie acerca de si DIOS existe o no. Yo creo en Un DIOS y a EL le pido orientación, y eso me da la calma que dá la fé. Practicarlo a diario, pues me dá de eso a diario.

Agradecimiento: Hay un ejercicio que hago a solas o con mi esposo, y con mis hijas también. Y es cada noche antes de orar, agradecer lo que tuvimos, e hicimos durante el día. Desde agradecer el aire, hasta las cotufas. Desde tener vida, hasta por los amigos a distancia. Solo damos gracias por 10 cosas, para que no se nos alargue la hora de dormirnos, pero cada día nos damos cuenta de más y más cosas que tenemos para agradecer.

También lo puedes hacer en 10 segundos mientras haces tu cotidiana rutina durante el día, cuantas veces quieras, esto no te quita tiempo de tus actividades. Mientras más veces lo hagas, mejor te sentirás, y más pensamientos de abundancia tendrás. Y recuerda que tu realidad fuera, la que palpas y ves; se va configurando a partir de tus pensamientos.

No solo de pan vive el hombre… dijo Jesucristo.  Pero salta el chistoso a decir: “es cierto, hay que ponerle mantequilla” ja ja ja ja, también nos nutrimos de la risa.

Te puse esta de última a ver si te sacaba una risa…  Y es que el humor, esa otra manera de ver las cosas, ocurrente, creativa, es un excelente protector mental. Dicen que en el fondo, no hay que tomarse tan en serio las leyes globales de la sociedad.

 

Ánimo mamá, la vida es cada día

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Mamá feliz, hijos felices

 

Sobre la autora:

Emil Pacheco Sandrea, Coach Personal, te acompaña en el viaje a tu éxito, al viaje al centro de ti, donde está un baúl con tesoros esperando que les permitas salir.

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Emil Pacheco Sandrea

Coach Personal

www.autoestimaparamamas.com

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